Diseño Gráfico · Creativo Visual

Pensar con las manos

Pensar con las manos

En el proceso de resolver un problema, tendemos a coger objetos y manipularlos para aumentar y transformar nuestra capacidad de pensar y de explicarnos. Las personas son más creativas y eficientes cuando resuelven problemas con ayuda de sus manos.

Blog
Curiosidades
Psicología

Voy a empezar el año hablando un poco de psicología relacionada con el diseño, la resolución de problemas, la creatividad o el bienestar. Quisiera profundizar y entender un poco mejor por qué es tan importante para mi dibujar las ideas que me surgen en la mente cuando estoy metido en el diseño de una marca. Es por esto que me he tomado la licencia de llamar este artículo como el libro del arquitecto Alberto Campo Baeza; «Pensar con las manos».

¿Os ha pasado alguna vez tener una idea brillante cuando por ejemplo estáis paseando al perro, en el transporte público o mientras os estáis haciendo un café? Empezamos a trabajar mentalmente en ella. Madurándola, moldeándola hasta darle una forma que nos convence. Ilusionados con nuestra idea, vamos al papel o al ordenador para empezar a visualizar lo que tenemos en la mente y… no tiene nada que ver con lo que nos imaginábamos. «Esto no encaja», «pensaba que se podía solucionar así», «pues no era tan buena idea»…

Esto me ha ocurrido muchas veces durante mi carrera como arquitecto y también como diseñador gráfico. Si os a pasado a vosotros también, no os preocupéis. Es algo absolutamente normal.

¿Por qué necesitamos de las manos, y no sólo de la mente, para resolver problemas complejos?

Uno suele pensar que el cerebro además de ser uno de los órganos más importantes del ser humano, es el más inteligente. Sin embargo, éste lo es, por lo que percibe de otras partes de nuestro cuerpo como las manos, la vista, el oído, pies, etc. Pensar “con las manos”, pensar “visualmente”, pensar, ver, oler, sentir… Nuestro cerebro responde activamente y aprende de los estímulos que le llegan.

Según el investigador y experto en visualización de datos, Colin Ware (Visual Thinking for Design), aunque podemos formar imágenes en nuestro cerebro, trabajamos mejor cuando esas imágenes están fuera, es decir, en una pantalla o en papel.

Visualizar situaciones, procesos, modelos o dibujos tiene grandes beneficios. Nos ayuda a trabajar conjuntamente ambos hemisferios del cerebro, ayudando a asimilar mejor toda la información que se puede extraer de lo que observamos, potenciando la propia inteligencia. Además, nos permite darle un mayor sentido y a comprender más profundamente, situaciones y problemas complejos.

Casi el 50% de nuestro cerebro está dedicado al sentido de la vista. Destinando una parte importante al reconocimiento de patrones, y reconocer patrones, nos lleva a solucionar mejor los problemas que se nos planteen. Pero no todo entra por la vista, aquí también juega un papel importante las manos.

«Investigaciones recientes y teorías antropológicas otorgan a la mano un papel primordial en la evolución del lenguaje, el pensamiento simbólico y en definitiva, la inteligencia.»

La Mano que piensa – Juhani Pallasmaa

¿Estabas conduciendo y te has puesto a pensar en la conversación que tuviste el otro día con tu amigo y sin darte cuenta has llegado a tu destino sin saber cómo? ¿Cuándo estas frente al ordenador y estás tecleando, piensas en cada una de las teclas que tienes que presionar? Manos y cerebro son uno: cuando usas una herramienta u objeto de forma frecuente, ya no piensas en la mano y el objeto de forma independiente. Éste se convierte en una extensión de la mano que altera sus posibilidades y capacidades naturales. Usar las manos, se podría decir que, es otra forma directa de usar nuestro cerebro.

Está demostrado que los pensamientos, decisiones y razonamiento de las personas, pueden ser transformados por la interacción física con las cosas. Ahí es donde se contesta nuestra pregunta de por qué utilizamos las manos, cuando intentamos pensar o resolver algo.

Cómo las manos nos ayudan a pensar

Existe una suposición que dice que el comportamiento verdaderamente inteligente se origina sólo en la parte interna del cerebro. Gaëlle Vallée-Tourangeau es profesora de comportamiento organizacional de la universidad de Kingston, Inglaterra, y Frédéric Vallée-Tourangeau es profesor de psicología de la misma universidad. Ellos escribieron un interesante artículo para The Conversation que desafía esta suposición. En ella explica que en realidad usar nuestras manos mientras pensamos, es una forma de exigirle un mayor esfuerzo a nuestra mente.

En el proceso de resolver un problema, tendemos a coger objetos y manipularlos para aumentar y transformar nuestra capacidad de pensar y de explicarnos. Para demostrar esta hipótesis, usaron tres ejemplos:

1.- Scrabble

El primer ejemplo se demostró con un grupo de personas a las que se les propuso jugar al famoso juego de mesa Scrabble. No sé si habéis tenido la ocasión de jugar a este juego, pero no hay ningún jugador que se limite a observar las piezas sin moverlas. Los jugadores cogen, manipulan y reordenan las fichas que reciben hasta que dan con una palabra. Es más, cuanto más rápido las mueven, más posibilidades tienes de encontrar palabras.

Pensar con las manos, Scrabble

Si el pensamiento estuviera solo en la mente, ¿Qué sentido tiene manipular tanto las fichas? Esto sugiere que a medida que los jugadores reconfiguran lo que tienen delante, están no sólo facilitando la forma de pensar, sino que es la acción misma de estar pensando. Es decir, pensar a través de las manos.

2.- Papel y lápiz

Otro ejemplo es el del papel y el lápiz. En este caso, los investigadores hicieron que un grupo de personas interactuaran físicamente con los elementos de un problema. Esto ayudó a las personas a recordar mejor la información que tenían delante. Esto se debe a que los cambios físicos en el entorno, ayuda a que las personas recuerden la información. Pero también da pie a nuevas posibilidades de acción, o nos ayuda a encontrar nuevas formas de resolver el problema.

En este ejemplo, aquellos que utilizaron lápiz y papel, llegaron a una solución más cercana al problema que se les planteaba. Independientemente de sus capacidades cognitivas.

3.- Paquete de cartas

En el último ejemplo, se le presentó la misma información anterior pero en este caso, en un paquete de cartas. Los participantes podían reordenarlas de la forma que quisieran. No todos las utilizaron, pero aquellos que se atrevieron, obtuvieron una tasa de éxito de un 75% en comparación con los que no.

Nuestra capacidad de pensar y razonar, depende tanto de nuestras capacidades cognitivas como de la riqueza de objetos en los que apoyar nuestras decisiones.

¡Caramba!, así que estas son las razones por las que necesito plasmar, dibujar o escribir mis ideas cuando estoy diseñando. La verdad es que es bastante interesante como funciona nuestra mente, ¿no os parece?

Trabajar con las manos impacta en nuestra salud

Trabajar con las manos no sólo nos ayuda a resolver problemas o a pensar, también nos ayuda a sentirnos mejor. Son muchos los estudios científicos que aconsejan realizar una tarea manual para reducir el índice de depresión, estrés o ansiedad. Estas aumentan las habilidades y estimula la creatividad.

La creación exige concentración y realizar tareas artesanales, generan una transformación emocional que revierte en nuestra salud. Nuestro estado de ánimo mejora e incluso se potencia el sistema inmunológico.

Pensar con las manos, woodwork

En mi caso, esto lo noto de forma muy clara, no sólo cuando dibujo, sino cuando hago alguna actividad más física con las manos. Un hobby que tengo y que agarro con mucha ilusión siempre que puedo, es la ebanistería. Me encanta trabajar la madera con las manos. Ya no sólo por su tacto, olor o por la generosidad de éste material. Me ayuda realmente a evadirme, a bajar el ritmo frenético en el que vivimos. Es precisamente ese momento, trabajando con las manos, en el que permites relajar la mente. Momento en el que «desbloqueas» pensamientos y dejas fluir la creatividad e imaginación.

Conclusión.

El pensamiento es una actividad que va ligada al medio físico y nos valemos de nuestras manos para potenciarla. Dicho de otro modo, las personas son más creativas y eficientes cuando resuelven problemas con sus manos.
Así que ya sabes. La próxima vez que tus hijos utilicen sus dedos para contar, que veas a alguien garabateando en un papel mientras habla por teléfono, o que tus empleados o compañeros esparcen la información en sus escritorios y paredes, estate tranquilo. Están aumentando su habilidad para pensar.


vidi

Hola, soy Roberto Vidiella.

Soy fundador y Director Creativo de VIDI. Me apasiona el diseño gráfico, y mediante este blog, intento profundizar en mis conocimientos y compartir lo que he aprendido durante mi trayectoria. Si me dejas un comentario, me ayudas a seguir aprendiendo y mejorando, ¡y además me hace mucha ilusión!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *