Hoy voy a hablar de la importancia de tener una web corporativa, en todos los casos, sea cual sea tu negocio, su tamaño o su naturaleza. Muchos clientes y amigos me han preguntado si tener una web iría bien para su negocio, si es la mejor vía de comunicación para su proyecto o si realmente sirve para algo. Espero con este artículo, aclarar estas preguntas.
Muchas personas piensan que sólo necesitas una web cuando quieres tener una tienda online. Lo cierto, es que nada más lejos de la realidad. En la época en la que vivimos, una web es prácticamente obligatoria para cualquiera que tenga un negocio.
¿Te imaginas un lugar abierto 24h, 365 días al año, donde publicitar tu negocio, con una inversión mínima? Estaría guay, ¿verdad? Pues eso es lo que hace una web. En la era digital, la ventana al mundo es la web.
¿Qué es una web corporativa?
Una web corporativa es una página web diseñada para representar un negocio, una marca o una empresa en Internet. Es la mejor forma de tener presencia digital.
La principal característica de una web corporativa es que aúna toda la información que tu cliente potencial debería saber de tu negocio. Qué ofreces, dónde estás, cómo pueden contactar contigo, quién es la persona o personas que están detrás de tu negocio, y cuáles son tus redes sociales para seguirte.
Tener una web corporativa influye positivamente en tu empresa ya que aumenta tus posibilidades de darte a conocer en distintas plataformas sin la necesidad de estar físicamente en un lugar, al igual que ayudará a la empresa a mantener informado al cliente de una forma más rápida, eficiente y sencilla.
Es decir, los objetivos principales de una web corporativa son informar, transmitir confianza al cliente y aportar valor a la marca. Aunque también tiene otras funciones como ser un medio para aumentar la venta de productos o servicios y atraer a nuevos clientes potenciales.

Características básicas de una web corporativa
Cada página web es diferente, ya que debe adaptarse a las características, contenido, finalidad, mensaje e imagen de cada negocio. Aún así, hay ciertas características que la gran mayoría comparte, y que hay que tener en cuenta a la hora de crear una buena experiencia de usuario.
- Deben ser fáciles de usar, es decir, tener una funcionalidad sencilla.
- Para conseguir mantener la atención del usuario debe tener textos creativos y un buen lenguaje visual para conectar con el público objetivo.
- Debe tener un formulario de contacto para que el usuario tenga un espacio con el que comunicarse con la empresa.
- Hay que tener en cuenta el diseño de la pagina ya que de él dependerán la accesibilidad, la estética, la usabilidad y la funcionalidad.
¿Por qué es importante tener una web corporativa?
Voy a numerar varias razones por las que considero tener una web corporativa es tan eficiente, versátil, útil e importante para una empresa:
1. Presencia online
Ya sabes lo que dicen, si no estás en Internet, no existes. Hoy en día todos buscamos información en Internet, antes de invertir en un producto o servicio. Nos permite comparar, valorar y ver opiniones de terceros, casi desde cualquier lugar, antes de desplazarnos incluso a la tienda física o a la oficina de un trabajo potencial.
Así que sólo si tienes una web, con toda la información necesaria y relevante para tu cliente, podrán encontrarte a ti también, en cualquier momento y en cualquier lugar. Todo ello proporciona rapidez, eficacia y comodidad.
2. Conseguir visibilidad
Una web es como un escaparate de una tienda física, pero en el mundo digital. Es el principal canal de comunicación de cualquier negocio y el centro de la estrategia de marketing digital.
Hablamos de un anuncio permanente de tu negocio, que te permite llegar a multitud de personas con una baja inversión y con un alcance mundial.
3. Tú tienes el control
Tú tienes el control absoluto sobre ella, controlas su diseño, la imagen que proyectas, el mensaje que deseas transmitir, el tono o los testimonios. Eres tú quien decides qué quieres mostrar y qué no, y qué quieres que tus potenciales clientes piensen de ti.
Por otro lado, las redes sociales tienen su propio funcionamiento, reglas, estilos de visualización etc., pero en tu web, todo eso lo controlas para que los contenidos estén donde tu quieras, como quieras y en el orden que quieras. Muchas personas piensan que, simplemente, a través de las redes sociales, conseguirán clientes y ventas. Pero no es así.
Las redes sociales están llenas de estímulos, distracciones y publicidad. Y no son capaces de generar la misma confianza o credibilidad que una web corporativa. Es más, puedes ver cuentas de Instagram con miles de seguidores, y en cambio, apenas tener ventas. No confundas estos conceptos, seguidores no es igual a clientes. Las redes sociales son un complemento o un apoyo, pero nunca podrán sustituir a una web corporativa, en la que tú estableces el camino de la información.
4. Es tu estandarte digital
Debes entender tu web como tu campamento base, tu oficina, el centro de todo. Desde tu web puedes centralizar y distribuir la información y los contenidos que tú quieras. Por que en definitiva, al final, toda la publicidad que hagas va a apuntar hacia tu web.
Vas a conseguir un efecto mucho más poderoso si rediriges el tráfico de tus redes sociales a tu web, que es el lugar donde te darás realmente a conocer y dónde podrás dejar tu sello.
5. Publicidad permanente
Con una inversión nada escandalosa para lo que aporta, una web es publicidad de tu empresa los 365 días del año. Es como colgar un cartel con toda la información relevante y actualizada, al alcance de todo el que lo necesite las 24 horas del día.
Es tu escaparate, abierto de forma permanente, del valor añadido que aportes en tu sector.
6. Atención al cliente
Es una forma de estar en contacto con tus clientes las 24 horas del día, porque a través de ella, pueden hacerte una consulta en cualquier momento o ver tus servicios o productos a cualquier hora.
Facilitar unos datos de contacto, aseguran al cliente que hay alguien detrás de ese negocio y que si surge cualquier problema, alguien lo va a solucionar. El saber que hay comunicación, nos transmite seguridad. Una web da una cierta tranquilidad y garantía, que otros canales no dan.
7. Conseguir nuevos clientes
Una web te permite ampliar información, generar confianza y profesionalidad, y te da credibilidad, lo que es fundamental para un negocio. Gracias a ella, puedes conectar, contar la historia de la empresa, y en última instancia, convencer a tu potencial cliente de que tú eres su mejor opción.
Es verdad que muchos clientes que me han pedido una web corporativa, sólo la quieren como un escaparate fijo. Pero una web corporativa es el medio perfecto para hacer acciones de comunicación, de darte a conocer y que te ayuden a conseguir nuevos clientes, posicionándote en buscadores como Google.
8. Aumentar las posibilidades de venta
Por último, la realidad es que conseguir visibilidad, clientes y ventas es la parte más complicada para cualquier negocio. ¿Por qué complicarte aún más y poner piedras en tu propio camino para conseguir este objetivo? Hagamos ese proceso más sencillo.
Cuantos más canales trabajes, más posibilidades de encontrar clientes. Aunque también más dedicación, tiempo y trabajo. Las redes sociales te dan más visibilidad y cercanía, pero la credibilidad sólo te la da una buena web. En definitiva, como puedes ver, una web corporativa juega un papel comercial y humano para una empresa fundamental!
Hoy en día si alguien te dice de ir a cenar a un restaurante… ¿Qué es lo primero que haces? Seguramente lo busques en internet para mirar la carta, ver su ubicación o la valoración que han colgado otros clientes. ¿Pero qué ocurre si ese restaurante no tiene web corporativa? Si un negocio no tiene web, nos transmite desconfianza y una imagen negativa.
Bueno. Espero que todas éstas razones hayan podido aclarar tus ideas y que haya podido ayudarte a decidir si una web corporativa sería buena para tu negocio. Como puedes ver, tener una web ofrece muchas ventajas.
Sí es cierto que para llevarla a cabo, hay que hacer una pequeña inversión y una posterior dedicación para que rinda como debe, pero sin duda aportará a tu negocio mucho más que si no la tuvieses.
Errores comunes en las web corporativas
Aquí algunos de los errores más frecuentes que te encuentras visitando web corporativas en internet y que hay que evitar en todo lo posible:
- Tener una web corporativa obsoleta:
La necesidad de una web corporativa va calando poco a poco en las empresas y emprendedores al darse cuenta de su importancia. Así que el primer error es tener una web del año 2000. Estática, con contenido obsoleto, diseño anticuado y descuidada. - No tener presente la comunicación visual:
Crea páginas para cada cosa que quieras explicar con más profundidad, pero sin pasarte. No intentes meter todo en una home page sin visuales ni llamadas a la acción. Las visuales ayudan a la contextualización y acompañan al texto narrativo. - No valorar al diseño de la web:
Sé claro, directo, conciso y sobre todo, piensa que las cosas nos entran por los ojos. El diseño visual y la experiencia del usuario, son muy importantes para conectar con tu público objetivo. Además debe ir acorde a tu identidad corporativa e imagen de marca, ser funcional y atractivo para captar mayor interés. - Web que no se adapte a otros dispositivos:
Una web corporativa debe estar adaptada y optimizada a móviles y tablets para que la experiencia de usuario sea la mejor. La mayoría de las búsquedas se realizan desde el móvil en lugar del ordenador, a pesar de ser en éste último, en el que la mayoría de la gente compra productos o contrata servicios. - Utilizar tu web sin pensar en los buscadores:
Una web corporativa debe ser localizable para las búsquedas de clientes potenciales. Para conseguir ese objetivo, aconsejo trabajar el SEO, etiquetar bien los contenidos, optimizado, crear contenido de calidad, rendimiento de la web, etc.
Si no tienes claro estos puntos, te aconsejo recurrir a un diseñador gráfico antes de crear algo por ti mismo que perjudique la comunicación y mensaje que quieres transmitir de tu empresa.
Consejos para crear una web corporativa
Tanto si eres programador web, o si tienes pensado con las herramientas que hay hoy en día crearte una, dejo aquí algunos consejos para tener en cuenta.
1. Se claro, directo y conciso.
Conciso sí, pero no te limites a tan sólo a una página de inicio, servicios y contacto. Piensa que la web es la herramienta que habla por tu negocio, así que establece un camino. Crea páginas para cada servicio o producto que ofrezcas. Explica tus procesos, metodología de trabajo, preguntas frecuentes de tus servicios o productos, incluye recomendaciones de clientes… Haz visible todo lo que represente tu negocio y toda la información que pueda ser útil para que tu público objetivo se convierta en tu cliente.

2. Ten presente la comunicación visual.
La comunicación en una web corporativa es muy importante. Hay que ser muy claro en lo que ofrecemos y cómo lo hacemos. Pero la comunicación, no es sólo redacción. El apartado visual es fundamental, no sólo para apoyar el discurso narrativo, sino que es otro modo de comunicación en si. Una buena comunicación visual, representará la imagen de marca y sus valores de forma coherente otorgando la web de peso y credibilidad.

3. Automatiza procesos.
Aprovecha la versatilidad de una web para no tener que estar invirtiendo tu tiempo y reduciendo tu productividad en cosas que, literalmente, pueden hacerse solas. Si tienes un producto con diferentes precios, establece la opción de comprarlo o solicitarlo y que todo ese camino sea automático. Que el cliente no tenga que tener que contactar contigo por cualquier cosa o duda.

4. Confía en un profesional.
Hay partes del desarrollo o mantenimiento de una web que puede hacer uno mismo, pero siempre hay elementos de diseño, visuales corporativas, experiencia de usuario, etiquetas… que se nos escapan. Podemos meter la pata y el precio puede ser alto: inhabilitar la web, acabar en la cola de la lista de resultados de buscadores, la página sea muy lenta, que la web carezca de responsive y que tu visitante se acabe cansando de tu web porque no funciona correctamente. Confía algo tan importante en un profesional. Será dinero invertido en evitar disgustos y en tranquilidad.

Conclusión.
¿Es importante tener una web corporativa para una empresa? Bajo mi punto de vista, sí. Es el punto de partida de tu presencia en Internet, tu escaparate, tu carta de presentación digital y el centro de tu estrategia comercial.
Si decides tener una web, tienes que tener presente que el diseño debe ir acorde a la imagen de marca de tu empresa, además de ser atractiva, funcional y estar optimizada para los buscadores. Y si ya tienes una, recuerda tenerla actualizada, tanto de contenido como de diseño.
¿Tu negocio aún no tiene una página web corporativa?

Hola, soy Roberto Vidiella.
Soy fundador y Director Creativo de VIDI. Me apasiona el diseño gráfico, y mediante este blog, intento profundizar en mis conocimientos y compartir lo que he aprendido durante mi trayectoria. Si me dejas un comentario, me ayudas a seguir aprendiendo y mejorando, ¡y además me hace mucha ilusión!
