Como ya hemos explicado en otra entrada de este blog, la elección de una paleta de color para la identidad corporativa de una empresa es un proceso muy meditado. Se trata de una selección muy estudiada y con el objetivo de transmitir y evocar emociones en nuestra audiencia para conectar más con ella.
Conocer los modos de color nos ayuda a crear consistencia en nuestras comunicaciones y en la identidad visual. Contribuirá a garantizar que el color corporativo se reproduce fielmente en formato físico o en formato digital.
¿Qué son los modos de color?
Los modos de color o formatos de color son representaciones del espectro de color visible, el que percibe nuestro ojo. Éste espectro de color visible depende siempre del tono, la saturación y de la luminosidad o cantidad de luz que refleje (se puede traducir también como el porcentaje de negro). Los colores claros reflejan más luz que los tonos oscuros.
No debemos olvidar que los modos de color son tan solo representaciones. Por ello, algunos colores se podrán encontrar dentro de algunos modos de color, mientras que en otros pueden no aparecer. Existen por ejemplo modos de color monocromáticos, como son la escala de grises y el modo 1 Bit.
Entre los modos de color más conocidos podemos encontrar RGB, CMYK, HSB, Lab, Escala de Grises o Pantone. Vamos a ver cada uno de ellos para entender cómo funcionan y en qué formatos debemos utilizarlos, ya que no están concebidos para dar el mismo resultado en los distintos artes finales.
Modo de color RGB
El modo de color RGB está basado en la suma de los colores lumínicos primarios. A esto se le conoce como síntesis aditiva, donde los colores deben sumarse para conseguir uno nuevo. Esos colores son el Rojo, el Verde y el Azul (RGB, por sus siglas en inglés).
El color se obtiene por espectros de luz y no tinta. Los colores se forman mediante la suma de diferentes luces en sus diferentes longitudes de onda. El color blanco se consigue mediante la suma de los tres colores (rojo, verde y azul) a partes iguales con la máxima saturación posible. Por otro lado, la ausencia de colores primarios nos da como resultado el color negro. El negro es la ausencia de luz. Sin luz el ojo no puede percibir color alguno.

RGB es el modo de color utilizado para las pantallas y dispositivos digitales. Tu pantalla mezcla luz roja, verde y azul para producir los colores brillantes. Sitios web. aplicaciones móviles, video, etc. están en RGB. No debe usarse para sistemas de impresión.
Las imágenes RGB contienen un total de 24 bits por pixel y usan 3 canales de información, uno por cada color. El valor de los canales oscila entre 1 y 255.
Código Hexadecimal
El código hexadecimal, es un sistema de notación numérica utilizado para representar colores en la mayoría de las páginas web. Es una forma de garantizar que los colores se vean iguales en diferentes dispositivos y navegadores, ya que todos interpretan los códigos de la misma manera. Se compone de seis caracteres alfanuméricos, que representan los valores de los colores RGB. Los dos primeros caracteres representan el valor del color rojo, los dos siguientes representan el valor del verde, y los dos últimos representan el valor del azul.
Cada uno de estos valores puede ir desde 0 hasta 255, lo que significa que hay un total de 16,777,216 combinaciones posibles de colores diferentes utilizando este sistema.
Cada uno de estos caracteres puede ser un número del 0 al 9 o una letra de la A a la F. Por ejemplo, el código hexadecimal para el color rojo puro es #FF0000, mientras que el código para el color blanco es #FFFFFF.
Modo de color CMYK
El modo de color CMYK está basado en la sustracción del blanco usando para ello mezclas de pigmentos. Es lo que se conoce como síntesis sustractiva. Los colores sustractivos primarios para este modo de color son Cian, Magenta, Amarillo y Negro (CMYK, por sus siglas en inglés).
En el modo de color CMYK se combinan los pigmentos o colores sustractivos primarios para obtener el resto de colores. El Negro siempre aporta cuerpo y fuerza. También puede utilizarse para acentuar el tono o dar profundidad a la impresión.

Este modo de color se utiliza mayormente para imágenes y elementos gráficos que necesiten ser impresos sobre un medio físico. Los colores CMYK no se perciben tan brillantes como los RGB, ya que les falta la ventaja añadida del componente lumínico.
Las imágenes en CMYK contienen un total de 32 bits por cada pixel, haciendo uso de 4 canales de información, uno por cada color. El valor de los canales oscila entre 1 y 100.
Modo de color HSB
El modo de color HSB, está basado en la percepción humana del color. Todos sus colores se describen según tres características fundamentales. Tono, saturación y brillo (HSB, por sus siglas en inglés):
- Tono: es el color reflejado a través de un objeto y se mide como una posición en la rueda de color o círculo cromático. Se expresa en grados (0º a 360º) y se identifica por el nombre del color.
- Saturación: también denominada cromatismo, es la pureza del color y representa la cantidad de gris que existe en proporción al tono. Se mide entre 0% (gris) y 100% (saturación completa).
- Brillo: es la luminosidad u oscuridad relativa del color, que se mide entre 0% (negro) y 100% (blanco).

Modo de color Lab
El modo de color Lab, permite cambiar la luminosidad de una imagen sin alterar el resto de sus valores. Se utiliza principalmente para transferir imágenes de unos sistemas a otros sin que pierda sus valores, ya que crea colores coherentes con independencia de los dispositivos utilizados para crear o reproducir imágenes. Cuenta con tres canales, los cuales albergan hasta 256 tonalidades diferentes:
- Canal L: Luminosidad, de 0 (negro) a 100 (blanco)
- Canal a: Eje verde y rojo
- Canal b: Eje azul y amarillo

Como curiosidad, este modelo de color se propuso en 1931 por la Commission Internationale d’Eclairage como estándar internacional para medir el color (conocido entonces como CIE L*a*b). En 1976, éste modelo se perfeccionó y pasó a denominarse Lab.
Modo de color Escala de grises
El modo de color Escala de grises utiliza distintos tonos de gris en una imagen. En imágenes de 8 bits, pueden haber hasta 256 tonos de gris. Cada píxel de una imagen en escala de grises tiene un valor de brillo comprendido entre 0 (negro) y 255 (blanco). En imágenes de 16 y 32 bits, el número de tonos de una imagen es mucho mayor que en las imágenes de 8 bits. Los valores de la escala de grises también se pueden medir como porcentajes de cobertura de la tinta negra (0% es igual a blanco, 100% a negro).

Normalmente, las imágenes generadas con escáneres en blanco y negro o escala de grises se visualizan en modo Escala de grises. Aunque la Escala de grises es un modelo de color estándar, puede variar la gama exacta de los grises representados, dependiendo de las condiciones de impresión.
¿Qué es el color Pantone?
Pantone es una empresa reconocida internacionalmente que desarrolla sistemas de numeración para identificar el color de forma rápida y precisa. Los códigos de color Pantone permiten a diferentes fabricantes referenciar los colores y así obtener los colores correctos sin necesidad de compararlos directamente.

Las cartas de colores Pantone, muestran una amplia gama de colores con códigos numéricos y gráficos, que permiten a los diseñadores y profesionales de la industria seleccionar y reproducir los colores de manera consistente en diferentes medios y materiales. Aunque el medio más utilizado para éste modo de color, es la impresión con colores directos (offset) o colores procesados o cuatricromía (CMYK). Como dato informativo, los colores metálicos como el dorado o plateado, son colores Pantone.
Pantone fue diseñado inicialmente para la industria gráfica, pero ahora se utiliza fuera del segmento y se ha convertido en una paleta muy utilizada en muchas industrias diferentes. Es posible que te suene el término “PMS”, que corresponde a las iniciales de Pantone Matching System, un sistema de numeración muy útil en la industria del diseño gráfico.
Los formatos de color RGB y CMYK en el diseño de identidad visual
La identidad visual de una empresa debe estar preparada para reproducirse en varios canales diferentes como podrían ser smartphones, webs, medios impresos, cartelería de exterior, etc. Lo normal es que se haya seleccionado previamente una paleta de colores corporativa, con sus valores correspondientes en el modo de color RGB y CMYK. Es importante que conozcamos siempre dónde van a reproducirse nuestros elementos gráficos. Sólo así podremos asegurarnos que nuestros diseños se reproduzcan en el modo de color correcto.
Como hemos comentado previamente, cualquier elemento de nuestra identidad visual que vaya a ser utilizado en soportes de luz (pantallas, smartphones, webs, televisores, etc.) debemos asegurarnos que siempre se entregan en el modo de color RGB.
Por otro lado, para aquellos canales donde nuestra identidad visual vaya a ser impresa por tintas o pigmentación, impresión digital o impresión offset, como folletos, revistas, vinilos, pegatinas, tarjetas de visita y otros artículos de merchandising, debemos asegurarnos que los diseños son impresos bajo el modo de color CMYK. Mandar el arte final para impresión en RGB ocasionará que los colores se alteren en el resultado final.
Conclusión.
El color es una herramienta muy importante para el diseñador gráfico, y saber cómo funcionan los modos de color es clave para cualquier proyecto. Conocerlos nos permite tener una consistencia en la identidad visual de una marca, indistintamente del formato en el que se vaya a reproducir. Es importante, ya no sólo para la comunicación directa con tu cliente o con los agentes externos de la industria, sino también para ser fieles en transmitir el mensaje y emociones deseadas al público objetivo.

Hola, soy Roberto Vidiella.
Soy fundador y Director Creativo de VIDI. Me apasiona el diseño gráfico, y mediante este blog, intento profundizar en mis conocimientos y compartir lo que he aprendido durante mi trayectoria. Si me dejas un comentario, me ayudas a seguir aprendiendo y mejorando, ¡y además me hace mucha ilusión!
